Estos días le he dedicado un tiempo a analizar un poco la recién presentada beta del software de análisis online de literatura de Tekstum, una startup española. Una aplicación que a priori puede ser una herramienta más para los bibliotecarios a la hora de evaluar la idoneidad de un libro para nuestra biblioteca, un criterio adicional y de peso para unas recomendaciones más eficaces y argumentadas, como vamos a ver a continuación.
- Análisis de sentimiento (90% de la nota final): Mide las opiniones sobre el libro y la intensidad de las mismas, calificadas como positivas, negativas o neutras, expresadas en reseñas y tweets.
- Social engagement (5%): Recoge los datos de popularidad (interacción) en diferentes fuentes como Youtube, Facebook, Twitter y Wikipedia.
- Reputación del autor (5%): Medida únicamente en seguidores.
A parte del dato de la calificación -que también está bien- es fundamental entrar en detalle en cada uno de los apartados. Tekstum es muy sencilla, muy visual, y no avasalla con datos demasiado concretos y que no aporten demasiado al objetivo global.Un aspecto positivo que he encontrado en Tekstum es la natural disposición de sus creadores, en esta fase beta, a escuchar los comentarios y sugerencias sobre la herramienta. Una vez registrado (aunque no es necesario para realizar los análisis) recibí el habitual email de bienvenida, de parte de uno de los fundadores de la empresa, Marc Santandreu, en el que agradecía ese feedback del que hablo… así que le lancé mis dudas:
Sobre los referentes que habían tenido para validar la idea antes de pasar a la fase de elaboración de la aplicación, Santandreu afirma que «se ha contrastado y contado con la participación de diferentes profesionales del sector del libro (escritores, editores, bibliotecarios, libreros…)». También que algunas de las observaciones que le había trasladado respecto a los apartados concretos que he mencionado (popularidad, social engagement…) «están en proceso de mejora gracias a este tipo de opiniones».
Son los primeros pasos por un camino del big data que nos da otra herramienta para trabajar, práctica y social,… y todo esto desde mi punto de vista es bienvenido también desde nuestro ámbito bibliotecario.

